Julian Flores Garcia Segurpricat

Julian Flores Garcia Segurpricat
Julian Flores Garcia Director Segurpricat

domingo, 22 de julio de 2012

Todo ello facilita el trabajo tanto del sector público como del privado, pero estas cuestiones deberían verse complementadas por la nueva Ley [de Seguridad Privada], que previsiblemente se presentará en esta legislatura.



SEGURPRICAT pone a su disposición como consultores de seguridad internacional e Inteligencia su experiencia internacional

SEGURPRICAT pone a su disposición como consultores de seguridad internacional e Inteligencia su experiencia internacional y formación en el analisis de riesgos en seguridad para que pueda toma la decisión màs adecuada a sus necesidades, disponemos de formación multidisciplinar, talento, inteligencia y creatividad para colaborar con eficiencia y eficacia en sus proyectos internacionalización de su empresa, porque nadie ignora que la implantación en el mercado exterior no se improvisa.



ENTREVISTA A ALFONSO JOSÉ FERNÁNDEZ DÍEZ, JEFE SUPERIOR DE POLICÍA DE MADRID
“Mi intención es que la colaboración con la Seguridad Privada continúe siendo fluida y frecuente”
La búsqueda de una mayor eficiencia de los recursos por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se ha hecho notar en la Jefatura Superior de Policía de Madrid nada más llegar Alfonso José Fernández Díez. Entre las primeras decisiones que ha adoptado este profesional desde que asumiera el cargo de jefe superior en enero, se encuentra la reestructuración de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, con la que tratará de “rentabilizar el número de funcionarios optimizando su trabajo”.
Este es uno de sus planteamientos a la hora de proporcionar los medios necesarios para proteger a los madrileños, como también lo es la colaboración con la Seguridad Privada, un sector del que opina que está cada vez más integrado en la Seguridad Pública. Por ese motivo, el comisario principal pretende seguir la estela de su predecesor en el cargo, el fallecido Francisco Javier Redondo, y mantener una relación fluida y frecuente con los profesionales de este ámbito.
En ese sentido, tiene la experiencia de anteriores destinos, como la Jefatura Superior de Castilla y León o la de Navarra, a las que dirigió en la década pasada. Antes de llegar a Madrid, Fernández Díez estaba al frente de la Unidad de Apoyo en la jefatura policial castellanoleonesa.


- ¿Cuáles son los objetivos más urgentes que se ha marcado la Jefatura Superior de Policía de Madrid para esta nueva etapa?
Los objetivos que se marca una Jefatura tan particular como la de Madrid siempre van en consonancia con las necesidades que se plantean en la capital de un Estado; pero también están muy vinculadas a las circunstancias del momento, es decir, aquellas que surgen de situaciones sociales, económicas o de otro tipo, y que necesariamente nos obligan a dar una respuesta adecuada.
Es obvio que Madrid es un escaparate para todo el país, produciéndose aquí gran parte de las manifestaciones y concentraciones de distintos colectivos. Igualmente, el número de personas que residen en la región ocasiona una problemática específica en cuanto al volumen de la delincuencia, cuya disminución es siempre una prioridad para las autoridades policiales.
Por ello, dar una respuesta adecuada a las demandas ciudadanas de seguridad, garantizar que todos los ciudadanos puedan ejercer sus derechos fundamentales y, sobre todo, aplicar el contenido de la Ley de forma estricta deben ser los puntales de una Jefatura como ésta.

- De las amenazas a las que tiene que hacer frente habitualmente esta comunidad autónoma, ¿a cuáles se prestará mayor atención dentro de la estrategia de la Jefatura Superior de Policía de Madrid a medio-largo plazo?
La seguridad ciudadana en la región es una cuestión que debe ser considerada prioritaria dentro de las líneas estratégicas de la Jefatura Superior. La presencia de un gran número de efectivos en las calles ejerce un poder disuasorio que previene en gran medida la actuación de delincuentes de diversa entidad. Por ese motivo, se va a reestructurar la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, estableciéndose una doble dependencia de los efectivos que se encuentran a disposición de la Sala del 091. Los funcionarios dedicados a actividades preventivas del servicio de Atención al Ciudadano dependerán orgánicamente de la Brigada, pero funcionalmente también colaborarán con las comisarías de distrito en las que desempeñen su trabajo, cooperando en aquellos requerimientos que éstas puedan realizar, como operativos específicos de prevención de la delincuencia o dispositivos en zonas de ocio, siempre que no atiendan los requerimientos de la Sala del 091. Es una forma de rentabilizar el número de funcionarios, optimizando su trabajo y otorgando importancia a las problemáticas de los distritos.
También concederé importancia a la desarticulación de grupos de delincuencia organizada, al seguimiento adecuado de las víctimas de violencia de género o a los problemas específicos de la región, como la situación de la Cañada Real y el fenómeno de los toxicómanos que se desplazan a este paraje para comprar droga.

- ¿En qué colectivos pondrá mayor atención el Cuerpo Nacional de Policía y qué tipo de iniciativas se llevarán a cabo para atender a sus demandas?
Ya he tenido ocasión de conocer a representantes de diversos colectivos de la Comunidad de Madrid, que me han manifestado sus preocupaciones, así como su apoyo al trabajo realizado por la Jefatura Superior de Policía en etapas anteriores. Mi despacho está siempre abierto para que cualquier colectivo de esta comunidad que tenga algún problema que pudiera ser abordado desde una perspectiva policial se sienta libre de acudir y exponer sus inquietudes. También los jefes de las distintas dependencias de esta demarcación deben conocer a los colectivos de su circunscripción y ofrecer soluciones a sus demandas cuando así fuera requerido.
En cuanto a los colectivos más victimizados, en algunos casos se les podrá dar una respuesta puntual desde la Jefatura, mientras que en otros son cuestiones que afectan a todo el territorio y están coordinadas desde las Unidades Centrales. No obstante, diariamente, se hace un seguimiento específico de los delitos de mayor incidencia, así como de los colectivos más afectados y de las formas de coordinarnos con ellos para obtener mayor y mejor información que nos permita afrontar la problemática de modo adecuado.

- La labor preventiva y la participación ciudadana tienen cada vez más protagonismo dentro de la estrategia policial para hacer frente a todo tipo de amenazas. En Madrid se ha planteado así durante los últimos años. ¿Qué importancia tiene para usted la implicación de la sociedad en su propia seguridad?
Actualmente, la participación ciudadana es un concepto del que no podemos prescindir en los planes estratégicos del Cuerpo Nacional de Policía. De hecho, se ha regulado esta cuestión de manera muy específica a través de los delegados de Participación Ciudadana, presentes en todas las comisarías, que se encargan de coordinar y fomentar la participación de representantes de sectores públicos y privados, de forma que éstos se involucren en la solución de los problemas de seguridad generados.
Personalmente, creo que esta figura tiene una importancia destacada, ya que la imagen que se transmite de nuestro Cuerpo se hace a través de los delegados de Participación Ciudadana. Ellos tienen la llave para mostrar una policía abierta, receptiva y en la que la transparencia y el buen hacer sean nuestras señas de identidad.
En esta misma línea se encuentra nuestra cada vez más intensa colaboración con el sector de la Seguridad Privada.

- ¿De qué manera afectará al Cuerpo Nacional de Policía, y más concretamente a la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la necesidad de racionalizar los medios disponibles y hacer un uso eficiente de los recursos, que ha planteado como eje estratégico el Ministerio del Interior para esta legislatura?
En época de crisis, no sólo el Ministerio del Interior deberá recortar sus gastos, sino todas las administraciones públicas. Se trata de un ejercicio de control y de imaginación para poder garantizar los mismos o superiores niveles de seguridad. Ya he comentado anteriormente la optimización de medios que pretendemos aplicar al área de Seguridad Ciudadana, pero éste es solo un ejemplo que puede extrapolarse a otras especialidades policiales.

- La colaboración entre Fuerzas y Cuerpos de Seguridad parece haber aumentado en los últimos años. ¿Cree que la coordinación y colaboración entre los diferentes Cuerpos se estrechará aún más precisamente por esa necesidad de racionalizar medios?
Efectivamente, en los últimos años han proliferado los instrumentos de coordinación entre Cuerpos, en parte por exigencias de la Unión Europea, que en su afán por conseguir los máximos niveles de protección en un espacio de libertad, justicia y seguridad obliga a adoptar medidas que garanticen la coordinación entre Cuerpos a través de puntos únicos de contacto o bases de datos comunes. Pero también es cierto que la propia dinámica del trabajo policial exige unos niveles de mejora que difícilmente pueden ser asumidos en solitario por los Cuerpos de Seguridad españoles. La existencia de una base de datos común sobre identificadores de ADN, o un proyecto para hacer un seguimiento específico de casos de trata de seres humanos, son solo dos ejemplos de especialidades delictivas a las que se trata globalmente y en los que pueden participar tanto Fuerzas y Cuerpos de Seguridad estatales como autonómicos o locales.
La propia crisis va a favorecer que todos los implicados en la seguridad nos beneficiemos o nutramos de los medios que podamos tener disponibles a fin de hacer frente a una demanda de servicio de calidad.

- En el mes de febrero se presentó el plan Red Azul del Cuerpo Nacional de Policía, que está destinado a mejorar e incrementar la colaboración con el sector de la Seguridad Privada. ¿Qué expectativas tienen puestas en este proyecto y por qué será beneficioso para la seguridad general?
Es la primera vez que se regula un procedimiento para intercambio de información entre ambas partes. Por un lado, trata de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se beneficien de la información captada por el sector privado y, por otro, de facilitar al personal de seguridad privada información policial; todo ello con las salvedades establecidas en la Ley de Protección de Datos. Este proyecto supone un avance más en la integración del colectivo dentro del panorama nacional de la Seguridad Pública.

- ¿Cuál es su valoración del papel que desempeña la Seguridad Privada en una región como Madrid?
Al igual que en otras regiones de España, la coordinación con la Seguridad Privada ha ido evolucionando hasta encontrar puntos comunes que benefician tanto a ese sector como a la Seguridad Pública. En estos momentos, por lo que he podido averiguar desde mi llegada a este puesto, la colaboración con el personal de seguridad privada se realiza de forma fluida y cada vez con más frecuencia. Mi intención es que las cosas sigan por ese camino.
Es reseñable que por las propias autoridades del Ministerio de Interior, Secretaría de Estado y Dirección General de la Policía se pretenda un nuevo marco legal regulador de la Seguridad Privada, ya que no se puede ignorar el cambio obrado en los últimos veinte años, tanto en avances tecnológicos, medios de comunicación, etc., y la importancia de incardinación de los servicios de Seguridad privada en la pública.

- El año pasado entraron en vigor cinco nuevas Órdenes Ministeriales para la regulación del sector de la Seguridad Privada. ¿Qué opina, de manera general, sobre estas normas?
Lo establecido en esas cinco Órdenes Ministeriales viene a llenar vacíos en cuestiones de trámite y procedimentales muy diversas: empresas de seguridad, medidas de seguridad en los establecimientos obligados, personal de seguridad privada en materia de formación, habilitación, documentación, uniformidad, medios de defensa y ejercicio de sus funciones. También recoge regulación de los sistemas de alarma y de las comisiones mixtas de coordinación de la seguridad privada. Todo ello facilita el trabajo tanto del sector público como del privado, pero estas cuestiones deberían verse complementadas por la nueva Ley [de Seguridad Privada], que previsiblemente se presentará en esta legislatura.