Si hay una realidad que, tristemente, ha marcado el panorama español (e internacional) durante los últimos dos años, esa es sin duda alguna la crisis económica.



SEGURPRICAT pone a su disposición como consultores de seguridad internacional e Inteligencia su experiencia internacional

SEGURPRICAT pone a su disposición como consultores de seguridad internacional e Inteligencia su experiencia internacional y formación en el analisis de riesgos en seguridad para que pueda toma la decisión màs adecuada a sus necesidades, disponemos de formación multidisciplinar, talento, inteligencia y creatividad para colaborar con eficiencia y eficacia en sus proyectos internacionalización de su empresa, porque nadie ignora que la implantación en el mercado exterior no se improvisa.



DE SICUR A SICUR: DOS AÑOS ASENTANDO LOS CIMIENTOS DEL FUTURO
Desde la anterior edición de SICUR, en 2010, la Seguridad Privada ha protagonizado una serie de cambios encaminados a adaptar este segmento de actividad a la realidad actual y a superar la crisis económica global. Las Órdenes Ministeriales, la legislación sobre protección de infraestructuras críticas y los numerosos encuentros para debatir sobre la problemática del sector son ejemplos que manifiestan esa intención de seguir avanzando hacia el futuro.
Por Almudena Ruiz Sevilla
SICUR 2010 reunió a 600 expositores y más de 38.000 visitantes.
Si hay una realidad que, tristemente, ha marcado el panorama español (e internacional) durante los últimos dos años, esa es sin duda alguna la crisis económica. Día tras día, las noticias sobre la situación que atraviesa la economía mundial, y la europea en particular, inundan los medios de comunicación y se cuelan invariablemente en las conversaciones de los ciudadanos, las juntas de directivos y las reuniones de políticos.

Con este contexto de fondo, ha llegado una vez más el Salón Internacional de la Seguridad (SICUR). Y lo ha hecho con cifras que invitan al optimismo: un total de 524 expositores mostraron la oferta de 1.233 compañías ante los 38.840 profesionales que acudieron al evento. Un balance, por tanto, bastante positivo, sobre todo teniendo en cuenta que la actual coyuntura económica, que se está prolongando mucho más de lo esperado, hacía prever un resultado poco halagüeño. El sector ha demostrado nuevamente que es capaz de sobreponerse a las dificultades; y para ello, a lo largo de los últimos dos años ha realizado ingentes esfuerzos de cara a adaptarse a los nuevos tiempos.

En la anterior edición de la feria, que se celebró en marzo de 2010, la tan temida crisis ya asomó las orejas. Este despiadado lobo empezó a amenazar a España a mediados de 2008 y, aunque un año después el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se atreviera a hablar de “brotes verdes”, la caída en picado de la economía (cifrada en el 3,7 por ciento a finales de 2009) y el preocupante aumento del desempleo (que subió del 13,9 por ciento de 2008 al 18,83 tan solo un año después) hacían pensar que la bestia aún no había aflojado sus fauces y que pasaría todavía algún tiempo hasta que nuestro país se viera a salvo de ellas.

SICUR 2010, por tanto, se llevó a cabo en mitad de un clima nada alentador en lo económico. Pero las empresas del sector quisieron poner buena cara ante el mal tiempo e intentaron convertir esa circunstancia en una oportunidad. La seguridad no es prescindible, sea cual sea la coyuntura; y precisamente en situaciones de inestabilidad es cuando esa actividad se muestra más necesaria que nunca. Bajo esta premisa, unos 600 expositores directos (que representaban a 1.449 compañías) exhibieron en el salón sus propuestas, centradas en la calidad, la innovación y la aplicación de la normativa como fórmulas para conseguir superar la crisis. Más de 38.000 personas visitaron la feria en aquella ocasión y, a pesar de que los oscuros nubarrones impidieran que el encuentro tuviera el mismo brillo que en ediciones pasadas, la tormenta no llegó a descargar y tanto los expositores como el público que acudió a SICUR mostraron su satisfacción por el desarrollo del evento. La Seguridad Privada se encontraba en disposición de hacer frente al temporal económico.

Desde entonces, la facturación del sector en España ha continuado bajando, pero más suavemente. Al cierre de 2010, el volumen de negocio se situó en torno a los 3.386 millones de euros, según el último informe de la Asociación Profesional de Compañías Privadas de Servicios de Seguridad (APROSER). Esta cifra supone un descenso del 4,11 por ciento respecto al año anterior, pero representa un decrecimiento menor que el que se produjo entre 2009 y 2008, cuando la caída alcanzó el 5,5 por ciento. Para 2011, la agrupación empresarial pronostica que la facturación se reducirá un 4,5 por ciento.

El número de compañías de seguridad, no obstante, ha seguido creciendo. Mientras que en 2009 existían 1.494 empresas habilitadas, en 2010 había ya 1.538, un tres por ciento más, según los datos de la Unidad Central de Seguridad Privada (UCSP) del Cuerpo Nacional de Policía recogidos por APROSER. Lo mismo ha ocurrido con los profesionales del sector. Los estudios más recientes realizados por la asociación revelan que en septiembre de 2010 había 183.838 vigilantes habilitados en nuestro país, de los cuales 89.500 se encontraban en activo, y que a finales de ese año la cifra ascendía a 188.018 registrados y 89.750 en activo. Durante esos tres meses, se produjo también un ligero incremento en las demás categorías profesionales: los escoltas privados habilitados pasaron de 30.507 a 30.961; los vigilantes de explosivos, de 17.876 a 18.311; los directores de Seguridad, de 7.160 a 7.282; y los jefes de seguridad, de 2.822 a 2.863.

Para conocer la valoración que hacían las empresas españolas del sector de su propia situación, Seguritecnia llevó a cabo a principios de 2011 un estudio en el que preguntó a 500 compañías proveedoras de servicios, instaladoras, distribuidoras y fabricantes de productos acerca de los principales asuntos que habían marcado su trayectoria en el último lustro. La coyuntura económica, por supuesto, fue uno de los temas que salieron a debate, y todas las organizaciones consultadas coincidieron en que durante 2010 las vicisitudes del mercado les habían afectado “mucho” (así lo indicó el 57 por ciento) o “bastante” (en opinión del 43 por ciento). Tampoco se mostraron muy optimistas en relación con sus previsiones de cara al cierre del siguiente ejercicio, aunque un tímido 4,5 por ciento afirmó que las contrataciones habían sido mejores ese año que en 2009; al 48 por ciento de ellas les pareció que estas habían sido más o menos las mismas. El segmento de la protección contra incendios es el que ha sufrido una mayor caída en los pedidos, debido a que la recesión económica ha sido especialmente acusada en el sector de la construcción.

El descenso en la cuenta de resultados de las empresas se ha traducido en una reducción de la inversión en I+D+i por parte del sector. El 61 por ciento de las compañías encuestadas reconoció que la crisis económica había perjudicado “mucho” al gasto en nuevas tecnologías, pero el 39 por ciento restante matizó que, a pesar de estar de acuerdo con esa afirmación, no consideraba que hubiera afectado de manera grave. A pesar de todo, el cien por cien de las empresas insistió en que era necesario dar un mayor impulso a la investigación, el desarrollo y la innovación en nuestro país, como ingrediente “imprescindible para el desarrollo del sector y de la seguridad en las organizaciones” (tal como sostuvo el 83 por ciento).

La videovigilancia es el área más avanzada tecnológicamente, según las firmas consultadas, seguida del control de accesos, la protección contra incendios, la seguridad de la información y los sistemas antintrusión.
El control de accesos es, por su parte, la actividad en la que más invirtieron las compañías en 2010, por delante de los mecanismos antintrusión y la protección de la información.

Entradas populares