I Encuentro profesional de la Seguridad en la Distribución EL DIRECTOR DE SEGURIDAD SE HACE IMPRESCINDIBLE Por Enrique González Herrero y Almudena Ruiz Sevilla.


I Encuentro profesional de la Seguridad en la Distribución
EL DIRECTOR DE SEGURIDAD SE HACE IMPRESCINDIBLE
Por Enrique González Herrero
y Almudena Ruiz Sevilla.

El precio que tienen que pagar las cadenas de distribución por los robos y hurtos está cada vez más caro. Año tras año, las compañías especializadas en este sector se dejan por el camino ingentes cantidades de dinero por este motivo. En el caso de las más grandes, la factura puede llegar a ser millonaria. No es el único problema relacionado con la seguridad al que tiene que hacer frente estas empresas –ni mucho menos–, pero es sin duda uno de los que más preocupa a sus responsables.

Los departamentos de Seguridad se esfuerzan de manera denodada en que la cifras por estas pérdida se reduzcan; sin embargo, necesitan la ayuda de la Administración Pública para resolver una cuestión que supone para las compañías que operan en España más de 3.000 millones de euros anuales en total.

Desde asociaciones como ASIS International se han impulsado iniciativas para buscar las fórmulas que propicien una mejora de la situación. La última tuvo lugar el 27 de octubre en Madrid cuando la agrupación y Seguritecnia organizaron el I Encuentro Profesional de la Seguridad en la Distribución, en el que se dieron cita más de 150 profesionales entre directores de Seguridad, empresas proveedoras y representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

El evento contó con el patrocinio de Prosegur y el copatrocinio de las compañías ADTGateway España y Proyectos y Desarrollos de Seguridad (PyD).

Álvaro Martín, presidente del Capítulo español de ASIS International, recordaba al final del encuentro que el 80 por ciento de la pérdida desconocida procede del hurto interno y externo. Pero, para encontrar soluciones a este y otros problemas de la distribución, es necesario conocer “toda la parte del trabajo [de las cadenas de distribución], para evitar que cuando hay incidencias aparezca el tópico de que las cosas están mal hechas”.
Por eso el robo y el hurto no acapararon toda a atención de este encuentro, celebrado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. También tuvieron cabida otras temáticas como el retorno de la inversión en estos negocios, el modelo de gestión de la Seguridad en diferentes espacios comerciales, la protección de la “cadena de valor” (la división del trabajo en diferentes fases), la formación, la tecnología especializada que ofrece el mercado, la perspectiva de los empresarios sobre la Seguridad o la colaboración entre las cadenas de distribución y los poderes públicos.

Tras la inauguración del evento, que corrió a cargo de Álvaro Martín, junto con Javier Borredá, presidente de Editorial Borrmart (empresa editora de Seguritecnia), Ana Borredá, directora de la publicación, y José Márquez, vicepresidente de ASIS, tomó la palabra la primera ponente, Paula Rodríguez, directora de la División de Distribución de Prosegur. Esta profesional abordó la seguridad de las cadenas de distribución desde la perspectiva del retorno de inversión. Según explicó, en estos momentos de crisis, es fundamental que el director de Seguridad sepa expresar a la Dirección de la compañía su capacidad para evitar pérdidas. De su argumentación dependerá que la empresa mantenga o reduzca el presupuestos para esta área, aseguró.
Gestión global de la seguridad

José Márquez, Javier Borredá, Álvaro Martín y Ana Borredá, durante la inauguración del encuentro
A continuación intervino su compañero Eduardo Rossi, director de Centros Comerciales de Prosegur, que analizó las características que debe reunir la seguridad en estas superficies. “Lo que sucede en una tienda y lo que ocurre en el centro no está desligado”, advirtió, por lo que la gestión debe ser global.

Asimismo, deben combinarse soluciones tradicionales con otras especializadas.
José Márquez, que además de vicepresidente de ASIS España es director de Seguridad de DHL Supply Chain, puso después el foco de atención en la protección de cada una de las actividades de la “cadena de valor”. El transporte y la logísticas son los eslabones que unen esos procesos, por lo que las empresas que se dedican a esta actividad han de buscar fórmulas para evitar incidentes como los robos en la carretera. En este caso es crucial la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero también hacer esfuerzos hacia la prevención, el establecimiento de estándares internos y el aumento de la formación de todos los profesionales que desenvuelven su trabajo en este ámbito.

Otro de los participantes de este encuentro fue Bernard Geiben, consultor senior de PCG Solutions y profesor de la Universidad de París. Para este invitado, negocio y seguridad son indivisibles en un mundo globalizado. “La seguridad ha pasado de proteger a las empresas de las amenazas a convertirse en un nuevo factor de ventaja competitiva”, indicó en ese sentido. Por ello, el responsable de implementar las políticas de protección del negocio debe conocer el entorno económico al que está ligada su organización.

Además de esto, Geiben también defendió que la selección adecuada del personal, la ética de los trabajadores, la protección eficaz de la información y la atención a los expatriados son los cuatro aspectos prioritarios para el departamento de Seguridad de una compañía de distribución.

Kurt Thomassen, director de Seguridad de la cadena noruega de supermercados Meny (Norges Gruppen), examinó, a través de la experiencia de la compañía para la que trabaja, el papel que desempeñan las nuevas tecnologías en los supermercados. La inversión en productos y soluciones como Cashguard, una herramienta de gestión del efectivo que ha implantado Meny en sus tiendas, es una necesidad que contribuye además a incrementar la eficiencia del personal.

Este ponente también consideró que la formación de los trabajadores “es clave” para mejorar la seguridad de los supermercados.

Para Ángel Márquez, director de Operaciones del Centro Comercial Xanadú, las personas son un aspecto “sustancial” desde el punto de vista de la seguridad. La protección de los visitantes, trabajadores y arrendatarios debe ser el objetivo principal en estas superficies. Eso no significa, sin embargo, que se dejen de lado otros aspectos importantes como la integridad de los bienes inmuebles. El representante de Xanadú refrendó la opinión de sus compañeros sobre la importancia de formación al afirmar que los profesionales de la seguridad han de sumar a sus conocimientos de base una especialización cuando desempeñen su tarea en un centro comercial.

Otras cuestiones que ocuparon el encuentro fue el papel que desempeñan las asociaciones como interlocutoras del sector con la Administración Pública. Álvaro Martín apuntó que las reivindicaciones de las compañías en cuestiones relacionadas con la seguridad no han de proceder únicamente de las agrupaciones que se dedican a esta materia, sino también de otras como las de empresarios. Por ese motivo se invitó a la jornada a representantes de tres organizaciones de este tipo: Ferrán Massip, miembro del comité de Seguridad de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS);Manuel Rouco, presidente de honor de la Asociación Española de Usuarios de Transporte de Mercancías (AEUTANSMER); yEduardo Zapata, secretario general de la Organización Empresarial de Logística y Transporte (UNO). Todos ellos expresaron su deseo de que se establezca un marco de colaboración entre la Seguridad privada y la pública, así como entre las propias compañías de distribución.
Laxitud normativa
Francisco de Santalla, director de Control de Riesgo del Grupo Bodybell; Sonia Guamis, directora de seguridad de H&M; y Carlos Núñez, director de Seguridad de Aldeasa, hablaron por su parte de las particularidades de la seguridad en las cadenas especializadas. No obstante, su discurso era extensivo a otros tipos de compañías de distribución cuando se refirieron a cuestiones como la laxitud de la Ley española frente a los delincuentes reincidentes.

Entre las fórmulas que propusieron para paliar la situación están la formación, el control de los procesos, el enfoque preventivo, la coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y la concienciación de la alta dirección en cuanto a las necesidades del departamento de Seguridad.

Un ejemplo de colaboración entre el sector privado y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad es Melania, una plataforma de gestión del conocimiento que aglutina todo tipo de datos relativos a la seguridad de las cajas de ahorros. José Antonio Soler, director de seguridad de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), propuso que el sector de la distribución recurra a soluciones similares a este software para compartir su información y así mejorar la lucha contra la delincuencia.

Esta herramienta está conectada con el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), con la Guardia Civil y con los Mossos d´Esquadra, y se espera que también lo esté con la Ertzaintza.

Representantes de estos tres Cuerpos apoyaron las palabras de Soler y destacaron la utilidad de Melania. El comisario Esteban Gándara, jefe de la Unidad Central de Seguridad Privada del CNP la definió como una “solución redonda para determinadas necesidades”. Por su parte, el coronel Antonio Rodríguez, jefe de la Policía Judicial de la Benemérita, sostuvo que la relevancia de este software radica en la “visión de conjunto” que aporta en relación con la seguridad de las cajas. El subinspector de los Mossos d´Esquadra Carles Castellano, jefe de la Unidad Central de Seguridad Privada de este Cuerpo, añadió que “Melania es el máximo ejemplo de coordinación entre empresas”. Por último, el comisario de la ErtzaintzaHerminio Peña, jefe de la Unidad de Seguridad Privada de la policía autónoma vasca, subrayó la voluntad que existe por parte de este Cuerpo de “mantener una buena relación” con el sector, y explicó que su departamento está inmerso en la actualidad en el desarrollo de un Plan Director de Seguridad Privada.

Julio Alcocer, director de Seguridad del Grupo Dinosol, quiso poner en valor el papel del responsable de Deguridad en la actividad de las compañías de distribución. En la que fue la última ponencia del encuentro, Alcocer enumeró también los elementos que para él deben guiar una buena política de seguridad dentro de estos negocios, como son la protección de las personas, la formación de los profesionales del sector, la apuesta por la investigación y el desarrollo o el fomento del diálogo con los poderes públicos. “Cada vez nos relacionamos más con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero tenemos que hacerlo también con la judicatura, e incluso con los políticos”, defendió.
Para despedir el evento, Álvaro Martín invitó a los presentes a unirse para sacar adelante aquellos proyectos que contribuyan a mejorar la seguridad en las cadenas de distribución.

Foros como el celebrado en Madrid son una de las vías para compartir experiencias e inquietudes “en positivo”, aseguró. Aunque lamentó, no obstante, que la respuesta judicial cuando se arresta a un delincuente sea poco exigente en la condena: “Hay que cambiar algo, y para eso es fundamental que las asociaciones pongan la carne en el asador para defender reformas legislativas, o que la comunicación entre la Seguridad pública y la privada no genere otro problema añadido sino que realmente sea algo efectivo”, rubricó el presidente de ASIS España.
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