Julian Flores Garcia Segurpricat

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Julian Flores Garcia Director Segurpricat

domingo, 22 de julio de 2012

ENTREVISTA A MARC PISSENS, PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN EUROPEA DE SERVICIOS DE SEGURIDAD (COESS) “Comprometer la calidad de los servicios solo empeora la situación a largo plazo” Ni siquiera la crisis económica más perniciosa puede poner en peligro


ENTREVISTA A MARC PISSENS, PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN EUROPEA DE SERVICIOS DE SEGURIDAD (COESS)
“Comprometer la calidad de los servicios solo empeora la situación a largo plazo”
Marc Pissens, presidente de la Confederación Europea de Servicios de Seguridad (CoESS)Ni siquiera la crisis económica más perniciosa puede poner en peligro la calidad y profesionalidad de un sector como el de la Seguridad Privada. La Confederación Europea de Servicios de Seguridad (CoESS) repite con insistencia ese mensaje para que el nivel conseguido por muchos países en ese sentido no decaiga a pesar de la coyuntura. “Cuanto más estemos llamados a tomar parte en la Seguridad Pública y cuanto más nos esforcemos en pedir el reconocimiento oficial en las políticas de la UE, más debemos proteger y defender la mayor calidad posible”, manifiesta el presidente de la organización, Marc Pissens. De lo contrario, se vería comprometida la imagen de este sector, cada vez mejor considerado por parte de las instituciones europeas, como reconoce este profesional, que es uno de los principales promotores del establecimiento de estándares y normas para la Seguridad Privada en Europa.
Por Enrique González Herrero.
Fotos: CoESS.
- ¿Cuál es su valoración general sobre la situación actual del sector de la Seguridad Privada en Europa?
Con los años, la Seguridad Privada se ha convertido en un verdadero actor de las políticas globales y nacionales de seguridad. Considerado anteriormente como un sector ‘particular’, ha evolucionado hacia una nueva condición por la que puede describirse mejor como un sector ‘específico’, al que recurren cada vez más a menudo las autoridades públicas –tanto nacionales como internacionales– para tareas concretas. También es un hecho que esas tareas, así como los servicios que ofrecen las empresas de seguridad privada, están cada vez más enmarcadas en el ámbito público.

Los vigilantes de seguridad, considerados durante mucho tiempo como una posible amenaza para los derechos democráticos de los ciudadanos, se encuentran ahora reconocidos como profesionales que velan por la seguridad de la ciudadanía. CoESS tiene la firme convicción de que estamos presenciando solo el comienzo de este importante desarrollo y de que esto es fundamental para ser un actor clave cuando tengan lugar futuros avances.

Las empresas de seguridad privada ofrecen una amplia cantidad de servicios en Europa que tienen como elemento central el factor humano, proporcionado por el vigilante. Esto se manifiesta a través de diferentes combinaciones con tecnología y equipamientos de seguridad: vigilancia tripulada, seguridad residencial, supervisión de entradas, alarmas y CCTV, servicios caninos, seguridad marítima, protección de infraestructuras críticas, etc. Todos estos servicios no están dirigidos únicamente a clientes privados, sino que también se está extendiendo rápidamente a las instituciones y organizaciones públicas, lo que está fortaleciendo el papel de los vigilantes en el ámbito público.

- La crisis de la economía está afectando a las compañías de seguridad privada de todo el continente; no obstante, ¿qué países cree que son los que están atravesando un peor momento?
El año pasado, CoESS realizó un estudio sobre el impacto de la crisis socio-económica. La mayor parte de las organizaciones nacionales que pertenecen a CoESS indicaron que el impacto ha sido muy elevado. Los encuestados se refirieron a los siguientes elementos como principales efectos directos de la crisis: presión sobre los precios, retraso de los pagos como resultado de la falta de liquidez, deterioro de los márgenes de beneficio, disminución de la demanda, pérdida de contratos y competencia más feroz o, incluso, deshonesta.

Como consecuencias positivas, mencionaron la reducción de la rotación del personal, mejora de los procesos de selección, aumento del nivel de igualdad de condiciones e incremento de la actividad criminal (en el sentido de que conlleva un crecimiento de la demanda de determinados servicios de seguridad privada).

Ningún país ha sido capaz de evitar el impacto negativo de la crisis. Sin embargo, algunos han convivido mejor con ella que otros. En mi opinión, esto se debe a varios factores: un buen diálogo social con los sindicatos que han entendido los problemas causados por la crisis y, por lo tanto, no presionan con demandas salariales exorbitantes; empresas de seguridad que no están dispuestas a reducir su calidad y mantienen los precios adecuados a los servicios prestados; y racionalización de costes y procedimientos por parte de las propias compañías. A pesar de la crisis, en muchos países hay empresas de seguridad privada que buscan personal y que lo están contratando. Es difícil especificar qué países lo están haciendo mejor, pero es obvio que en aquellos lugares donde la crisis económica y financiera ha golpeado con más fuerza, el sector de la Seguridad Privada se verá más afectado.

- ¿Considera que, debido a esta coyuntura económica, se están descuidando aspectos como la calidad o la formación de los profesionales, por poner solo dos ejemplos?
Por supuesto que la calidad y la formación profesional se ven bajo una fuerte presión en tiempos de crisis económica. Sin embargo, esto afecta solo a los aspectos que no están sujetos a una regulación normativa, dado que la Ley tiene que ser obedecida siempre. Esta es la teoría…

Si se comprometen la calidad y las inversiones destinadas a ésta solo se conseguirá empeorar la situación a largo plazo. Aunque pudiera haber algún efecto positivo a corto plazo –establecido por las compañías para sobrevivir a la crisis económica o para que su impacto sea menos negativo–, a la larga serían necesarias muchas más inversiones –a precios más elevados– para recuperar el nivel de calidad y profesionalidad, así como para convencer a los clientes de que paguen nuevamente un precio aceptable.

La formación de los profesionales es fundamental para prestar un buen servicio. Por lo tanto, tampoco debería verse comprometida. Una mejor planificación del personal junto con una mayor flexibilidad horaria podría ser una buena alternativa para que no decaiga la formación.
“En los dos últimos años se han observado avances en la actitud de los responsables de la UE hacia la Seguridad Privada”
- Dado que cada país tiene un modelo de Seguridad Privada propio, con unas características diferentes, ¿considera necesario formular una definición única en Europa de la Seguridad Privada?
Es cierto que hoy en día, en todo el mundo, la Seguridad Privada opera en base a unos marcos legales y políticos específicos de carácter nacional. Esas diferencias nacen de antecedentes históricos, culturales, económicos y políticos, que han influido en la consideración que se tiene de las empresas, su papel y las competencias que se les otorgan. Esto es así de manera particular en Europa.

Las regulaciones nacionales no pueden considerarse al margen del contexto específico de cada país: su clima político, historia, cultura, tradiciones o valoración de la Seguridad Pública. Aunque sean similares en cuanto a sus objetivos, las normativas nacionales varían significativamente acerca de los medios y procedimientos para alcanzar dichos propósitos, que se establecen después de una evaluación nacional (y por lo tanto específica) de los riesgos y las amenazas.

El nivel de regulación también varía considerablemente de un Estado miembro a otro. Mientras que unos países disponen de unos niveles de regulación muy avanzados, otros acaban de comenzar a hacerlo. Incluso en algunos países la fase de puesta en marcha todavía no ha finalizado. No obstante, todas las federaciones miembros de CoESS son conscientes de que se deben fomentar y observar detenidamente las condiciones necesarias para garantizar la calidad y profesionalidad dentro de la industria, así como asegurar su continuidad.

El objetivo fundamental de toda regulación nacional es –y siempre debe ser– proteger a los ciudadanos contra los abusos y las malas prácticas, de manera que se garantice la transparencia necesaria y se prohíba la creación de milicias privadas. A la vez, la normativa nacional es una herramienta indispensable para garantizar un grado mínimo de profesionalidad que conduzca a la estabilización del mercado y prevenga la creación o permanencia en el sector de empresas pirata, lo que mejora la imagen de esta actividad y fortalece la profesión.

Desde el punto de vista de CoESS, deberían establecerse estándares que marquen el nivel mínimo de calidad en todos los países. La Confederación está trabajando en la promoción de este tipo de estándares en toda Europa. A través de ese esfuerzo, CoESS y las federaciones a las que representa aspiran a llegar a una definición común de la Seguridad Privada que sea apropiada. En ese sentido, la Confederación se enorgullece de haber impulsado ya dos CEN (estándares de ámbito europeo) que han llegado a buen puerto: uno relativo a la terminología de los servicios de seguridad privada y, el año pasado, otro para los servicios de seguridad aeroportuarios y aéreos. No nos hemos detenido aquí; recientemente, CEN también ha aceptado el lanzamiento de un nuevo proyecto para el desarrollo de un estándar europeo relativo a los servicios de seguridad marítimos y portuarios. Nosotros vemos los estándares como una necesidad, como una parte esencial de nuestro trabajo en relación con la calidad, como un conjunto de directrices para nuestros clientes y como un primer paso hacia la futura incorporación de normas vinculantes, tanto a nivel nacional como europeo.
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