ENTREVISTA A ALBERTO BERNABÉ, CONSEJERO DELEGADO DE CCTV CENTER “A quienes no sean capaces de generar confianza o no cumplan escrupulosamente en forma y plazo les auguro un mal futuro”


ENTREVISTA A ALBERTO BERNABÉ, CONSEJERO DELEGADO DE CCTV CENTER
“A quienes no sean capaces de generar confianza o no cumplan escrupulosamente en forma y plazo les auguro un mal futuro”
Alberto Bernabé, Consejero delegado de CCTV CenterAportar “valor añadido sin dejar de ser competitivos en precio” es la estrategia por la que apuesta el consejero delegado de CCTV Center, Alberto Bernabé, para salir reforzados de la crisis. En esta línea, la compañía distribuidora de equipos de videovigilancia y de circuito cerrado de televisión ofrece a sus clientes “calidad más que cantidad”, soporte técnico en pre y postventa y formación continua por parte de los fabricantes. Todo ello con el propósito de “trasladar al mercado confianza y conocimiento técnico”, según explica el directivo.

Ingeniero técnico especializado en Electrónica Industrial, Bernabé ha trabajado desde el principio en el sector de la Seguridad Privada, al que se incorporó en 1978 de la mano de Fermax Electrónica. En 1985 fue nombrado gerente de KDT Security Systems, un cargo que desempeñó hasta 1994, cuando pasó a ocupar su puesto actual en CCTV Center.

- ¿Qué evolución ha experimentado CCTV Center en los últimos años en cuanto a su estructura?
Tomamos la decisión, que sigo considerando acertada, de continuar con nuestra apuesta por el valor añadido sin dejar de ser competitivos en precio, algo que solo se puede conseguir si se trabaja con altos de gama de marcas de prestigio. Desde 2008 hemos contratado más ingenieros con el fin de descentralizar el soporte técnico tanto en pre como en posventa, manteniendo nuestra especialización en vídeo principalmente para aplicaciones de seguridad. Entendemos que, con tecnologías en continua evolución, se aprecia y se debería valorar contar con especialistas que colaboren en la ejecución de soluciones eficaces y proporcionadas, por lo que llevamos a cabo un régimen de formación continua con la mayoría de los fabricantes que representamos. Nuestras delegaciones en las distintas zonas disponen de los medios adecuados para realizar presentaciones de productos y dar formación tanto técnica como comercial. En estos momentos tenemos cuarenta personas en nómina, de las que 10 son ingenieros.

- ¿Qué proyectos tienen previstos para el año que acaba de comenzar?
Queremos trasladar al mercado confianza y conocimiento técnico. Me explico: creo que nuestro perfil de cliente sigue siendo mayoritariamente el de empresas instaladoras de seguridad, que son las que realmente saben de protección de personas y bienes, y nosotros queremos estar preparados para aportar el conocimiento de las tecnologías aplicables para la ejecución de su labor. Queremos colaborar con nuestros medios en la construcción de soluciones prácticas y proporcionadas a los problemas de seguridad de los usuarios finales. Analógica y digital son las dos caras de una misma moneda; la tecnología debe seguir siendo una herramienta que nos facilite llegar al fin propuesto, que no es otro que la seguridad, y no un fin en sí misma. Hemos de utilizar la tecnología adecuada.

- En su oferta se enmarca la gestión de la calidad de los productos que venden. ¿En qué consiste esa gestión y en qué se traduce para sus clientes?
Trabajamos con fabricantes de reconocido prestigio y calidad contrastada. Además, todo producto que figura en catálogo ha sido comprobado por el equipo técnico. Nuestro compromiso no empieza ni acaba con el suministro del mismo; disponemos de personal específico capacitado no solo para realizar presupuestos sino también para colaborar en la elaboración de proyectos, puestas en marcha y postventa.

Asimismo, controlamos los números de serie de todos los materiales suministrados, realizando un exhaustivo seguimiento de todas las incidencias recibidas. Prestamos especial atención a las estadísticas de reparación –dentro y fuera de garantía– de cada producto para verificar que los índices de calidad y fiabilidad de los equipos están dentro de los niveles adecuados. En caso contrario, nuestro personal tiene línea directa con todos los fabricantes para alertar y buscar la pertinente solución ante cualquier posible defecto de fabricación o en el suministro de los equipos. Es un reto diario en el que a veces, afortunadamente las menos, se comenten errores, y es imposible satisfacer a todo el mundo, pero entendemos que este trabajo es necesario; creo que el único que nunca se equivoca es el que nada hace.

- 2012 se presenta como otro año complicado en lo económico para las empresas españolas en general ¿Cómo lo afronta CCTV Center?
Estamos convencidos de que este año va a ser muy complicado, probablemente el más difícil de nuestra historia reciente. Personalmente, creo que ya no se trata de estrategias de supervivencia, hay una nueva realidad y nada volverá a ser igual, por lo que debemos adaptarnos y reinventarnos con imaginación y originalidad, algo que a los españoles, afortunadamente, siempre se nos ha reconocido. Es un nuevo entorno en el que nadie tiene experiencia, y el que no sepa o no quiera adaptarse quedará fuera de juego.

Por nuestra parte, hemos potenciado nuestro conocimiento en las distintas tecnologías, contamos con ingenieros en informática y telecomunicaciones con diversas certificaciones CISCO, hemos concentrado nuestro catálogo en un menor número de fabricantes apostando por calidad más que por cantidad. Disponemos de los medios necesarios y esperamos alcanzar nuestros objetivos. No nos podemos conformar con ser buenos, debemos perseguir la excelencia.

Alberto Bernabé junto a Gabriel Calatayud (izquierda), director comercial de CCTV Center, y Juan José Gallego, director técnico de la compañía
- ¿Cuál cree que debe ser la estrategia de las empresas proveedoras de productos de seguridad en estos momentos?
Afortunadamente nos encontramos en un segmento de mercado, el de seguridad electrónica, que no se ve afectado por la mayoría de consecuencias de la crisis. La demanda de producto se mantiene, incluso crece, y por eso creo que las acciones de promoción se pueden mantener en su nivel actual. El día a día nos está obligando a asumir con mayor intensidad el rol financiero con todas sus consecuencias, por lo que contar con un balance saneado y suficientes fondos propios es necesario, un buen análisis y gestión de riesgos es imprescindible y contar con la confianza de los proveedores es fundamental; y para ello la mejor receta es “cobrar bien y pagar mejor”. A quienes no sean capaces de generar confianza o actúen con arrogancia y prepotencia y no cumplan escrupulosamente en forma y plazo les auguro un mal futuro.

Por nuestra parte, estamos además en una estrategia de formación continua con los fabricantes que representamos y generando los canales de comunicación para trasladar la información al mercado con la calidad y premura necesarias. Como ya he dicho, nuestra apuesta sigue siendo por el valor añadido. Contamos con herramientas que se están mostrando muy eficaces, tales como nuestra web, los “Al día”, presentaciones/demostraciones de producto en campo, los cursos de formación, la disponibilidad para dar apoyo en las puesta en marcha y, en breve, nuestro nuevo catálogo general. Pretendemos conseguir que se cuente con nosotros a la hora de elaborar cualquier proyecto de videovigilancia.

- La entrada en vigor de la “Ley Ómnibus” en 2009, que liberaliza las instalaciones de sistemas de seguridad no conectados a central receptora de alarmas, se recibió como una mala noticia para las empresas registradas en el Ministerio del Interior. ¿Considera que, finalmente, esa norma ha sido tan perjudicial para estas compañías?
Nuestro entorno es Europa, y tenemos que armonizar no solo nuestra legislación sino también muchas de nuestras pautas de comportamiento. Por supuesto que cualquier cambio nos perturba –¡con la crisis que hay, van y me ponen más competencia!–. Lo ideal sería que, cuando nos fuera bien, nada cambiase. La “Ley Ómnibus” ha agitado un poco los ánimos y nos ha empujado a replantearnos nuestra función y a consolidar la posición; es el tiempo el que pone cada cosa en su sitio y es lo que ha ocurrido, como no podía ser de otra forma. Los que trabajan bien y han sabido ganarse la confianza y consideración de sus clientes incluso han crecido al amparo de esta ley.
- ¿Qué valoración hace de las Órdenes Ministeriales aprobadas en 2011 en lo que a sistemas de seguridad se refiere?
Nosotros trabajamos en el sector de la Seguridad, es decir, nuestro objetivo profesional es el de la protección de la integridad física de las personas así como la de su entorno. Creo que se empezaba a frivolizar con esto y que han aparecido nuevos actores que, para mí, se están comportando de forma irresponsable, por lo que considero que estas Órdenes Ministeriales llegan en el momento oportuno. No obstante, algo se ha debido hacer mal, pues nunca antes habíamos tenido tantas consultas y tan pocas respuestas. Las normas deben ser fáciles de entender y, sobre todo, han de poder cumplirse, si no son improcedentes. Confío en que, como con la “Ley Ómnibus”, sea el tiempo el que aclare la incertidumbre.

- ¿Cree que las disposiciones abren oportunidades para las empresas proveedoras?
Sinceramente no. Pienso que estamos maleducados en lo que se refiere a la capacidad de análisis de nuestra propia situación y al desarrollo de la actividad a la que nos dedicamos. Las oportunidades las generamos cada uno de nosotros, y en este caso concreto he oído algunos comentarios preocupantes. Hay personas que creen que estas nuevas normas les van a eliminar competencia y que van a poder trabajar con mayores márgenes gracias a ellas. Nunca me ha gustado hablar de productos “buenos o malos”, “caros o baratos”; prefiero hablar de productos “adecuados”. Estoy convencido de que hay sitio para todos y para todo, pero también de que ese sitio no es el mismo. No puedo contemplar como competencia al ferretero que vende carteles de “Cuidado con el perro” y obligarle a asegurarse de que cada uno que lo compra tiene perro, dada su demostrada capacidad disuasoria en cuanto a intrusión se refiere.

Recuerdo que hace algún tiempo y en esta misma revista colocamos una publicidad con el lema de “Parecen iguales, pero no son lo mismo”. En ella se podían ver dos cámaras con idéntico aspecto exterior pero con un equipamiento interior evidentemente distinto. Esa es la línea en la que debemos movernos, hemos de acostumbrarnos a justificar continuamente por qué se debe trabajar con nosotros, qué aportación hacemos y demostrar nuestro conocimiento; más aún en momentos como estos, que son en los que realmente se aprecia la calidad tanto del producto como del trabajo realizado, y no desanimarnos pensando que se aprecia pero no se valora lo suficiente como para pagarla. Como hemos dicho antes, es el tiempo el que pone a cada empresa en su sitio.
“Han aparecido actores que se están comportando de forma irresponsable, por lo que las Órdenes llegan en el momento oportuno”
- En febrero se celebra una nueva edición de Sicur. ¿Cuál es su postura en relación con la feria este año?
Hemos meditado mucho sobre nuestra participación en este evento y hablado con los fabricantes que representamos, y hemos tomado la decisión de no asistir como expositores, al igual que hicimos en la anterior edición y prácticamente por los mismos motivos. Hay que reinventar este tipo de eventos; el mundo está cambiando a velocidades que dan vértigo, la comunicación es en tiempo real y tenemos a nuestro alcance tecnologías que nos permiten estar en contacto continuo con todo nuestro entorno a muy bajo coste. Nosotros siempre hemos contemplado esta feria como la mejor plataforma de relaciones públicas del sector y hemos sentido un especial cariño por los grandes momentos que hemos vivido durante su celebración con colegas, clientes y usuarios finales, pero en estos momentos tenemos que ser menos emotivos y ser capaces de sacarle el máximo rendimiento a nuestros recursos.

- ¿Desea añadir algo más?
Quiero agradecer vuestra deferencia al invitarme a aparecer en esta sección en la que ya participé hace muchos años.
No quiero despedirme sin antes comentar el convencimiento que tengo de que, aun con la certeza de lo extremadamente difícil que van a ser los próximos años, se puede crecer y vale la pena esforzarse por hacer un buen trabajo. Ha pasado el tiempo de los oportunistas y comienza la era de los capaces.

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